Dallas es un desastre


Enrique Burak

Debo iniciar mi columna de esta semana diciéndoles que lo que ocurrió ayer entre Dallas y Gigantes, lo esperaba.  Son dos equipos que van en direcciones completamente diferentes: uno de ellos que aspira a finalmente regresar al sitio de privilegio que ocupara y el otro que nuevamente se ha embalado y que luce tan fuerte o posiblemente hasta más, que cuando fue campeón la temporada anterior.

De manera que esperaba una victoria cómoda de parte de los neoyorquinos, como estoy seguro la gran mayoría y así ocurrió. ¿Por qué estoy sorprendido si era algo altamente previsible? Porque me impresiona la abismal diferencia entre ambas escuadras. Porque aparentemente los Vaqueros estarían listos para dar el siguiente paso en esta temporada, la última en el Estadio Texas.  Porque a pesar de la ausencia de Tony Romo, en las otras líneas no hay huecos de tal calibre.

¿Y qué ocurre? Que se ve a un conjunto sin rumbo, perdido en un océano sin brújula y peor aún, no se sabe si para cuando regrese Romo las cosas cambiarán.  El pobre de Brad Johnson luce desesperado y espantado, con la mirada perdida víctima de la falta de juego, de las exigencias de la ocasión y también hay que decirlo, con una protección sumamente endeble.

Es probable que algunas voces que pedían la remoción del veterano mariscal de campo se hayan sentido aliviadas con su salida y el ingreso de Brooks Bollinger, pero pasó exactamente lo mismo.  No fue la misma magia en el terreno como cuando Drew Bledsoe fue reemplazado por Romo.

Hay quienes le han achacado esta situación al dueño del equipo Jerry Jones. Creo que no se le puede culpar en cuanto a ser espléndido, nadie más que él ansía contar con una escuadra ganadora; hace crecer su emporio y su ego.   Sin embargo, en lo que se ha equivocado es en la contratación de sus jugadores.   Le hace falta un líder, alguien que se eche al conjunto al hombro y que contagie con ese espíritu al resto de los jugadores.   Quizás Romo lo llegue a ser algún día, pero hoy no.  ¿Terrell Owens? Es un gran jugador, pero egoísta, por ello salió de San Francisco y Philadelphia.

El descanso de la semana próxima le caerá como anillo al dedo a los Vaqueros, aunque deberán reagruparse pronto, porque les espera una visita en domingo por la noche a Washington y no hay que olvidar que los Pieles Rojas ya les ganaron.

Gigantes empieza a poner tierra de por medio, por lo que el panorama luce para que busquen un sitio como comodines, aunque ahí encontrarán mucho tráfico con hasta ocho equipos peleando, por ahora, los dos boletos disponibles. 

Fuente: NFL

0 comentarios: